BITCOIN Y REAL ESTATE (PARTE I)

BITCOIN Y REAL ESTATE (PARTE I)

Ante todo aclaremos una simple cuestión de semántica: de la misma manera que Savora es un tipo de Mostaza, sepamos que Bitcoin es un tipo de criptomoneda (o criptodivisa).


Lo primero que uno piensa es: “montaña rusa”, voy a invertir dinero y perderlo al poco tiempo. Pero no. Si bien existen monedas que son mayormente volatiles, también existen las que ofrecen estabilidad, llamadas Stable Coins, y ligadas al Dólar Estadounidense en un ratio de 1 a 1, y a su vez generando intereses de entre el 6% y el 14%, según la moneda.


Buenos Aires tiene una dualidad: a veces es una ciudad autónoma (cuando se vota en el senado de la ciudad sobre instalación o no de más  semáforos) y otras es la capital de la república (cuando el país negocia prestamos monetarios).

 

 

Esto nos lleva a otro punto de suma importancia: qué es, al final, la criptomoneda? No solo una moneda con valor pecuñiario, sino también una herramienta con un punto, una finalidad, un uso práctico que se observa en el día a día de nuestras vidas. Este fin práctico es lo que dicta su valor.

Tomemos una moneda X para mejor ilustrar el ejemplo: Ethereum (con siglas ‘ETH’, y de mis preferidas) es dos cosas en una: 

1) una moneda de carácter virtual, con un valor asignado. Dicho valor es otorgado por el mercado y no por un estado, o por una ONG, o por un  grupo de personas adineradas. Su valor es asignado por una comunidad - muy grande, mundial, y en franco crecimiento. Al momento de la
publicación de este newsletter, ETH contaba con un valor de 1 ETH = U$ 2758.95, presentando un crecimiento del 21% sobre 7 días; 49.28% sobre 1 mes; 101.68% sobre 3 meses; 609.43% sobre 6 meses.

 

 

2) una herramienta que tiene aplicaciones practicas... y su valor será dado por la importancia de dichas aplicaciones.
Ethereum incluye un lenguaje de programación que permite la creación de aplicaciones descentralizadas para registrar transacciones de distintos activos: monetarios, inmobiliarios, etc. Estos son los llamados smart contracts, que son piezas de código informático que se ejecutan si se da una
condición preestablecida. 

Por ejemplo: ha ganado el equipo A, se paga automáticamente a los apostantes A. Los términos de estos contratos se alojan en Ethereum y están firmados criptográficamente por las partes intervinientes. Todo esto queda plasmado en un bloque, y de ahi la palabra Blockchain: bloques que generan una cadena que quedan completamente registradas por toda la internet, y así no hay forma de que una sola persona o grupo la altere.

Dicho de otra forma: si uno quisiera que la página Amazon.com se modifique y dirija al usuario a la página propia, no lo podría hacer, puesto que hay herramientas inquebrantables existentes para evitar esto.

 

 

Cada vez se están explorando más aplicaciones de Ethereum en el sector financiero-económico, pero también en el inmobiliario, ya que se puede utilizar para registrar y transmitir una titularidad. Los expertos incluso prevén que en un futuro próximo se podrán realizar transacciones 
inmobiliarias como si fuera un ‘email’. 

Es condición sine qua non tener profunda convicción en la inversión que se realiza. Este tipo de inversión adolece de un nivel de volatilidad tal, que requiere de templanza y fortaleza, a la hora de ver como sube y baja... pero no hay dudas: a mayor tiempo invertido, mayor crecimiento ha de
verse. Analizemoslo desde el punto de vista del bien inmueble: el dueño de una propiedad no le pregunta a su corredor diariamente si el valor de su casa ha fluctuado, o por cuánto. De igual manera, la inversion en criptomonedas se extiende en el tiempo... y el momento de retirar lo ganado dependerá netamente del uso que el inversor quiera darle.

 

 

Hay cuatro elementos importantes a la hora de invertir en criptodivisas:

1) Para que sirve la moneda? Como inversor, es importante saber que funciona cumple aquello en lo que se está invirtiendo;

2) Es fácil de usar? No es igual una moneda que tenga a un público acotado como segmento (diseñadores gráficos) como aquella que esté  estinada al público en general.
Pero eso esta perfecto... hay diversas inversiones para diversas personas, como hay diversos gustos y estilos en ropa y comida;

3) Quién lo usa y quien lo soporta? Es de suma importancia que la inversión sea sobre algo que es necesario o al menos deseado en la comunidad. Mal podría pretender que le vaya bien a un magnate que abriese un parque de diversiones al lado de Disney;

 

 

4) Quién lo estará usando en el futuro? Para que la inversión revista éxito y dé frutos, se debe pensar en algo popular... literalmente popular: es decir que lo quiera usar o lo necesite usar la mayor cantidad de gente en el planeta.

En la Parte II hablaremos de cómo se está posicionando este nuevo y gran universo de las criptomonedas en el ámbito del real estate.


23 de Marzo, 2022